Los peces son individuos todos diferentes unos de otros, algunos son tímidos otros más agresivos, otros curiosos. No como a nadie que pueda conocer personalmente.

Doctora Sylvia Earl.
Bióloga marina. [1]

A pesar de que los peces son animales frágiles y sensibles con capacidades y características que pocos conocemos, 156 millones de toneladas de peces [2] son capturados cada años para ser comidos (los peces capturados son contados por toneladas y no por individuos, lo que oculta el número de víctimas real que se esconde tras tales cifras), por si fuera poco esta cifra no tiene en cuenta a los millones de peces que nacen y mueren en las piscifactorías, ni los cientos de miles que pasan sus vidas recluidos en tristes peceras o acuarios que de ninguna forma pueden parecerse a los mares, océanos o ríos donde vivirían si les dejásemos. Pero quizás si nos detenemos unos instantes para conocer a los peces como hace Sylvia Earl nos suceda como a ella y decidamos que comerles o dañarles de cualquier forma es injusto.

Peces, sensibilidad bajo el agua


• Al igual que los pájaros, los peces construyen nidos para sus crías.
• Se comunican entre ellos con ligeros chasquidos y sonidos que no somos capaces de escuchar.

Los peces sienten, tienen complejos sistemas nerviosos que transmiten señales neuronales a la espina dorsal y al cerebro [3] Un gran número de estudios muestran además que los peces producen sustancias opiáceas (endorfinas y enkefalinas) presentes en el organismo únicamente cuando existe dolor, ante una fuente de dolor los peces emiten vocalizaciones y se retuercen tratando de alejarse de lo que les hace daño, como cualquiera de nosotros. [4]

Los peces tienen además desarrollados receptores sensoriales en el lateral de su cuerpo, esta linea lateral que van desde la cabeza a la cola les permite tanto detectar vibraciones bajo el agua así como la movilidad de otros peces o sus depredadores (pudiendo saber la distancia de ellos a la que se encuentran). La sensibilidad de muchos peces a la luz es mayor que la nuestra, muchos incluso pueden ver en lugares más oscuros que un gato. ¿Y el olfato? Los salmones pueden viajar miles de millas y años después reconocer el olor del lugar de donde salieron, algunos peces pueden determinar la especie, sexo y receptividad de otro pez solo por su olor.

En la mayoría de los peces, las papilas gustativas salpican sus labios así como sus bocas y sus gargantas. En las partes inferiores también tienen senores gustativos encima de las extensiones finales de la pelvis o pelos gustativos en la barbilla que actuan como lenguas externas. Cubiertos con cientos de miles de sensores gustativos, el pez gato puede degustar alimentos a cierta distancia.

Los peces además son muy sensibles al contacto táctil, frotándose a menudo unos con otros (al igual que hace los gatos con otros gatos o con nosotras/os!). Los laboratorios marinos de Narragansett han comprobado en sus grabaciones que hay peces que ronronean cuando se les acaricia, además son uno de los animales más sensibles a los cambios de temperatura, un cambio brusco de solo unos grados de la temperatura del agua en la que vive, puede matar a un pez dorado.

Los peces también padecen ansiedad resultando dicha sensación en un aumento de los latidos del corazón y descargas de adrenalina y noradrenalina en la sangre, hay incluso investigadores que abarcan más en lo que la ansiedad de los peces se refiere estudiando este proceso desde un punto de vista psicológico y no meramente fisiológico, estos investigadores entienden el fenómeno del stress un proceso integral que incluye tanto la percepción de la situación que produce stress como el recuerdo de situaciones pasadas [5].

A pesar de su gran sensibilidad los peces mueren de las maneras más terribles, sofocados cuando son arrastrados fuera del agua, aplastados en las redes de pesca o en los barcos pesqueros debajo de sus compañeros o de shock térmico debido a los cambios bruscos de temperatura.

Memoria, comportamiento, sensaciones

Exámenes experimentales indican que los peces pueden extraer información de eventos pasados en los que no estuvieron involucrados y utilizar dicha información para dirigir su comportamiento futuro de maneras flexibles, pudiendo así aprender a evitar redes de pesca viendo a otros peces de su grupo. Esta clase de aprendizaje es un fenómeno complejo e implica aprender de estímulos, objetos y el ambiente con el fin de elaborar respuestas específicas.

Los biólogos Calum Brown, Keven Laland y Jens Krause escribieron un artículo en la publicación "Fish and Fisheries" en la que con métodos científicos rebatían la idea de que los peces eran seres con poco cerebro, movidos únicamente por el instinto es falsa, según ellos mismos afirman:

Los peces son animales inteligentes, capaces de técnicas manipulación y castigo, colaborando con otros peces para evitar depredadores o buscar comida. [6]

NOTA: Igualdad Animal reivindica el respeto hacia los demás animales por el hecho de que son capaces de sentir. Esta capacidad es la única característica relevante para que un individuo sea considerado moralmente y respetado dado que indica que se puede ver afectado por nuestros actos y tiene intereses propios. Las características a las que se hace mención en este artículo u otros lugares de la web GranjasDeEsclavos.com tienen como única finalidad informar sobre las peculiaridades de cada animal y comprender mejor cómo son y por tanto, de qué modo les perjudicamos con nuestras decisiones.

FUENTES
[1] Sylvia Earl Interview. http://www.achievement.org/autodoc/page/ear0int-3
[2] FAO
[3] Ronan, M., Northcutt, R.G., 1990. Projections ascending from the spinal cord to the brain in petromyzontid and
myxinoid agnathans. J. Comp. Neurol. 291, 491–508.
[4] Ng, T.B., Chan, T.H., 1990. Adrenocorticotropin-like and opiate-like materials in the brain of the red grouper
Epinephelus akaara (Teleostei: serranidae). Comp. Biochem. Physiol. C 95, 159–162.
[5] Barton, B.A., 1997. Stress in finfish: past, present and future—a historical perspective. In: Iwama, G.K., Pickering,
A.D., Sumpter, J.P., Schreck, C.B. (Eds.), Fish Stress and Health in Aquaculture, Society for Experimental
Biology, Seminar Series 62. Cambridge University Press, Cambridge, pp. 1–33.
[6] - http://www.blackwell-synergy.com/links/doi/10.1046/j.1467-2979.2003.00124.x/abs/